Este verano escuchando la radio, no recuerdo bien que emisora, emitían como sintonía de separación entre diferentes bloques de un programa vespertino una melodía que hacía que se me volvieran a erizar los vellos de la piel. La canción completa es magnífica y aquí os dejo el enlace para que la disfrutéis como he podido disfrutarla yo. Se trata de School del grupo británico (aunque afincado en EE.UU.) Supertramp, que apareció en su LP Crime of the Century de 1974.
Este LP grabado en parte en estudios propiedad de The Who (los grandes siempre terminan juntos), significó el despegue comercial de la banda. Realmente es un trabajo magnífico, muchas de sus canciones son formidables como Bloody Well Right o Dreamer, pero la que encabeza el LP la considero una de las imprescindibles de la historia del rock.
Como otros tantos grupos llegué a ellos más tarde de lo habitual, quizá debí esperar a que el paladar se me suavizara y los tímpanos se serenasen deseando escuchar sonidos menos atronadores. De cualquier forma la canción es simplemente genial. La letra cantada por Roger Hogdson trata un tema recurrente en el rock como es el de la añorada época escolar; pero es la melodía la que te embriaga completamente. La canción tiene una larga y suave introducción de 1'30'' aproximadamente que finaliza con un ruido de alumnos y un grito infantil tras el que comienza un ritmo más acelerado; a partir del segundo minuto comienza un largo periodo instrumental, lento inicialmente, donde unos sencillos acordes al piano por Richard Davies que van in crescendo hacen lo que muchas otras bandas sólo consiguen a fuerza de watios.
Supertramp fueron uno de tantos grupos de aquello que se llegó a denominar rock progresivo, denominado así por la importancia que concede a la progresión musical: uno de sus clichés más característicos es el paso gradual, progresivo, de una sonoridad bucólica (acústica, medievalizante, folk, modal, de tempo lento) a otra urbana (eléctrica, tensa, acelerada, con influencia del blues y del jazz). A esta progresión musical los Supertramp unían una armonía vocal que los hubiera hecho igualmente famosos aunque sólo interpretasen a capella.
Para terminar con otro buen sabor de boca, el enlace youtube de Dreamer, en el que podréis apreciar en esta ocasión la actuación en vivo del grupo. En esta canción Roger Hogdson también canta y además comparte los teclados con Richard Davies, ambos son los auténticos líderes del grupo; aunque lo verdaderamente único de esta canción es la armonía vocal que consiguen todos ellos.
Página oficial de la banda:
http://www.supertramp.com/home.html
Este LP grabado en parte en estudios propiedad de The Who (los grandes siempre terminan juntos), significó el despegue comercial de la banda. Realmente es un trabajo magnífico, muchas de sus canciones son formidables como Bloody Well Right o Dreamer, pero la que encabeza el LP la considero una de las imprescindibles de la historia del rock.
Como otros tantos grupos llegué a ellos más tarde de lo habitual, quizá debí esperar a que el paladar se me suavizara y los tímpanos se serenasen deseando escuchar sonidos menos atronadores. De cualquier forma la canción es simplemente genial. La letra cantada por Roger Hogdson trata un tema recurrente en el rock como es el de la añorada época escolar; pero es la melodía la que te embriaga completamente. La canción tiene una larga y suave introducción de 1'30'' aproximadamente que finaliza con un ruido de alumnos y un grito infantil tras el que comienza un ritmo más acelerado; a partir del segundo minuto comienza un largo periodo instrumental, lento inicialmente, donde unos sencillos acordes al piano por Richard Davies que van in crescendo hacen lo que muchas otras bandas sólo consiguen a fuerza de watios.
Supertramp fueron uno de tantos grupos de aquello que se llegó a denominar rock progresivo, denominado así por la importancia que concede a la progresión musical: uno de sus clichés más característicos es el paso gradual, progresivo, de una sonoridad bucólica (acústica, medievalizante, folk, modal, de tempo lento) a otra urbana (eléctrica, tensa, acelerada, con influencia del blues y del jazz). A esta progresión musical los Supertramp unían una armonía vocal que los hubiera hecho igualmente famosos aunque sólo interpretasen a capella.
Para terminar con otro buen sabor de boca, el enlace youtube de Dreamer, en el que podréis apreciar en esta ocasión la actuación en vivo del grupo. En esta canción Roger Hogdson también canta y además comparte los teclados con Richard Davies, ambos son los auténticos líderes del grupo; aunque lo verdaderamente único de esta canción es la armonía vocal que consiguen todos ellos.
Página oficial de la banda:
http://www.supertramp.com/home.html




